'''Louise Eugénie Alexandrine Marie David''', más conocida por su pseudónimo '''Alexandra David-Néel''' ([[24 de octubre]] de [[1868]], [[Saint-Mandé]] - [[8 de septiembre]] de [[1969]], [[Digne-les-Bains]]) fue sucesiva o simultáneamente [[orientalista]], [[cantante]] de [[ópera]], [[periodista]], [[Exploración geográfica|exploradora]], [[anarquista]], [[Espiritualismo (movimiento religioso)|espiritualista]], [[budista]] y [[escritora]] [[Francia|franco]]-[[belga]]. Fue la primera mujer occidental en visitar [[Lhasa]] (capital del [[Tíbet]]) ciudad prohibida para los extranjeros, vestida de vagabunda. 

== Citas ==
* "La autoridad. La obediencia es la muerte. Cada instante en que el hombre se somete a una voluntad extraña es un instante arrancado a su propia vida".

* "¡Qué importa el color y el lenguaje del que es el Amo, qué importa el suelo que se pisa si no se puede comer, ni pensar, ni actuar según la propia fuerza y el propio deseo! El Amo es el enemigo, cualquiera que sea. El enemigo está en todos los países y en cada una de las personas que pueden decir: yo quiero. Y más ciertamente aún el enemigo está en cada hombre, en la ignorancia que no necesita ayuda para crear Amos".

* "La única ley de los seres (naturales), demostrada y confirmada por el estudio y la experiencia, es el deseo vital, la búsqueda de la satisfacción de todas sus facultades, como medio para vivir plenamente, y la lucha contra cualquier forma de sufrimiento. El hombre no tiene razón alguna para creerse excluido de esta ley universal".

* "Que cada cual siga enteramente, siempre y en cualquier parte, el impulso de su naturaleza, ya sea ésta limitada o genial. Sólo entonces el hombre sabrá lo que es vivir, en lugar de despreciar la vida sin haberla vivido jamás".

* "Tengo por principio no aceptar nunca una derrota, de cualquier clase y sea quien sea quien me la inflige".

* "Para aquél que sabe mirar y sentir, cada minuto de esta vida libre y vagabunda es una auténtica gloria".

* "La aventura será mi única razón de ser".

* "A veces lloraba lágrimas amargas, con el profundo sentimiento de que la vida se me escapaba de las manos, que los días de mi juventud se esfumaban, vacíos, sin interés, sin alegría. Entendía que estaba desperdiciando un tiempo que nunca recuperaría, que estaban pasando de largo horas y horas que podían haber sido hermosas. Mis padres -como la mayoría de los padres que han criado, si no una gran águila, al menos una diminuta águila obsesionada con volar a través del espacio- no podían comprender esto y, aunque no eran peores que otros, lo cierto es que llegaron a hacerme más daño que el más incansable de los enemigos". Alexandra sobre su vida de niña privilegiada llena de ociosas formas de "matar el tiempo" cuando ella deseaba tener aventuras.

[[Categoría:Periodistas]]
[[Categoría:Budistas]]